COLIMA

LA SOCIEDAD NO SÓLO DEBE CONOCER, SINO EXIGIR LA APLICACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS: EXPERTO

*En la Facultad de Derecho de la UdeC se presentó el libro “Derechos humanos en México, protección Multinivel, recepción de fuentes internacionales y gobernanza”, de José Manuel López, de la UAA.

“Entre los retos más importantes que tenemos en materia de Derechos Humanos, ya no sólo se encuentra la elaboración y firma de instrumentos jurídicos, sino también que la sociedad en general reconozca y exija la aplicación de estos derechos”, dijo el académico e investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, José Manuel López Libreros, durante la presentación de su más reciente libro “Derechos humanos en México, protección Multinivel, recepción de fuentes internacionales y gobernanza”, realizada como parte de las actividades académicas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Colima.

Una de las presentadoras, la la profesora investigadora de esta Facultad de Derecho, Jessica Cristina Romero Michel, señaló que esta obra “es una de las más actualizadas y novedosas sobre el tema de derechos humanos”, la cual ofrece una lectura de fácil acceso y además flexible, ya que se pueden consultar cada uno de sus tres capítulos de manera independiente, según el tema y contenidos que interesen más a cada lector.

Además, agregó, la obra responde a una serie de interrogantes sobre cómo entender el derecho internacional de los derechos humanos, cómo se interpretan y desde qué perspectiva teórica pueden analizarse; “el autor presenta un análisis a través de las interpretación y el ejercicio hermenéutico que realizan día con día los  propios tribunales, el poder judicial y los operadores jurídicos sobre los derechos humanos”.

Finalmente, dijo que este libro analiza también el tema del derecho internacional de los derechos humanos desde sus antecedentes, pasando por el proceso de apertura de nuestro país hacia el exterior y la interacción que ha tenido este derecho internacional con nuestra Constitución desde la reforma realizada en 2011 y de qué manera ha repercutido en nuestro sistema normativo.

El también profesor investigador de la Facultad de Derecho, Mario de la Madrid Andrade, explicó en su turno que “actualmente existe una tendencia a la unificación y armonización a nivel global en las diferentes ramas del derecho, incluyendo los derechos humanos, identificando una serie de valores dignos de protección en el ámbito internacional enfocados en hacer prevalecer a la persona en todas las relaciones de comunidad”.

Lo anterior ha propiciado, dijo, “una serie de reacciones en el ámbito internacional que tienen que ver en parte con la cooperación e integración interestatal y supraestatal a través de la creación de estructuras jurídicas comunitarias transnacionales y supranacionales que, a su vez, conforman un sistema tanto universal como regional de los derechos humanos”.

Resaltó que una de las grandes conclusiones del autor en el libro presentado, es que todo el entramado jerárquico de las diferentes fuentes del derecho internacional sobre derechos humanos “debe entenderse como la confección de una red compleja conformada por una estructura de organismos internacionales, que se encargan no solamente de crear fuentes sino también de incluso vigilar la aplicación de los tratados de derechos humanos en el derecho interno de cada país y región; indudablemente es una lectura obligada para las cátedras en las escuelas de todos los niveles, porque hay una serie de ideas que requieren de análisis muy concretos”.

Otro de los comentaristas, el académico colimense Luis Moreno Diego, resaltó que la obra en cuestión “tiene un lenguaje sencillo pero no exento de profundidad y precisión teórica y práctica, que además busca hacer un planteamiento sobre el derecho internacional de los derechos humanos que esté más allá de la tradición positivista-formalista y centrado en la persona desde una visión más humanista”.

Su autor, añadió, “aborda el tema clásico jurídico, político y cultural de los derechos humanos, pero situado de manera muy interesante en nuestro tiempo; es decir, en un contexto de globalización, posmodernidad y de la crisis del Estado, porque es un tema que a nosotros jurídicamente nos va a afectar y nos tienen que llevar a replantear muchas cosas. Precisamente en este contexto, el autor propone la noción de un derecho con una realidad de flujo y de cambio”.

En su momento, José Manuel López señaló que este libro surge ante la necesidad de contar con un material de estudio con sus estudiantes frente al cambiante contexto de los derechos humanos a nivel mundial y principalmente en nuestro país a partir de la reforma constitucional de 2011 en esta materia; “me di cuenta de la necesidad que existe de escribir, teorizar y aportar elementos desde la academia, para que todos los operadores jurídicos podamos entender cuál es la nueva circunstancia sobre la cual nos vamos a mover”.

Dijo que si bien no es un manual, pues tiene un trasfondo teórico y de investigación, sí está escrito de manera accesible para responder a las preguntas fundamentales que se generan actualmente sobre esta materia; “el hilo conductor en los tres capítulos es una visión positivista, pero tratando de justificar esos valores éticos y morales que permiten centrar la existencia del sistema jurídico por la persona misma, así como los diferentes niveles de protección nacional y supranacional que nos permitan garantizar de mejor manera el derecho de cada individuo”.

Finalmente, el autor habló sobre la importante dinámica de interacción que se da entre las diversas fuentes del derecho internacional de los derechos humanos, lo cual implica, dijo, que cada operador jurídico puede ir enriqueciendo el tema de los derechos humanos; “no hay que esperar a que modifiquen la Constitución, tenemos que buscar y analizar qué es lo que está sucediendo en el ámbito internacional, qué tratados tenemos y cómo se están interpretando, porque los tratados internacionales son instrumentos vivos que tienen que interpretarse conforme a los tiempos y al lugar en el cual se están aplicando, y lo mismo sucede con nuestra Constitución, que es un instrumento vivo que debe aplicarse conforme a nuestro tiempo”.