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MEXICANOS APLAZAN LAS REPARACIONES DEL COCHE

*Inflación e incertidumbre ocasionan menor venta de autopartes: Aridra;


*Refaccionarias acumulan dos años de caída en volumen de comercialización

De acuerdo con la Asociación de Representantes, Importadores y Distribuidores de Refacciones y Accesorios para Automóviles (Aridra), la inflación, la incertidumbre económica y una menor inversión en obra pública ha ocasionado una menor venta de refacciones, asegurando que se está dejando para después el mantenimiento del auto.
Alejandro Calderón, presidente del organismo, expuso que las refaccionarias llevan dos años de caída en ventas, sobre todo en la Ciudad de México, donde el año pasado se suspendió la verificación vehicular durante seis meses.
“Este año hay otro fenómeno. El problema es que no hay obra pública, cancelaron las obras y eso suele mover mucho los transportes, han disminuido los viajes y las cargas.”, destacó.
Indicó que hace un año que no hay pavimentación en el país y eso mueve mucho transporte y demanda de refacciones como llantas, refacciones, combustible, disminuyendo así el consumo de estos productos.
El presidente de Aridra indicó que el año pasado, las ventas cayeron entre 4% y 5%, y para 2019 se estima un comportamiento similar.
Refirió que hay 46 mil refaccionarias en el país, así como más de 100 mil talleres, sin embargo todos están padeciendo la menor demanda de componentes.
“Han cerrado negocios por la transformación del mercado. Las refaccionarias muy pequeñas, aquellas que no son especializadas o no han dado el cambio en tecnología”, agregó Calderón.
Expuso que el mercado de refacciones tiene un valor aproximado de 10 mil millones de dólares al año en ventas, únicamente de componentes para automóviles. Si se consideran otros segmentos como autobuses, camiones o maquinaria agrícola, la valuación puede llegar a hasta 29 mil millones de dólares anuales.
De acuerdo con Aridra, a pesar de que se están vendiendo menos autos en el país porque ahora son más caros y porque la gente está tratando de conservar por más tiempo su auto, aun así están tardando más en repararlo.
“Hay una incertidumbre en inversión. Si no tengo que invertir en un auto nuevo, pues me quedo con el mío y voy espaciando el servicio. Este año han espaciado el servicio, no es que no lo usen, sino que si no necesitan verificar, pues no lo mandan a afinar”, dijo Calderón.
El año pasado, el Gobierno de la Ciudad de México impulsó una propuesta con la que se planteó que para pasar la verificación vehicular se revisaran también las llantas, faros, luces, suspensión y dirección, y le quitaron la concesión a los verificentros para dársela a otras empresas que no tenían talleres para verificar autos, pero todo se canceló a los seis meses.
Según la asociación, en Europa es obligatorio llevar un registro de los servicios que se le realizan a cada auto en el taller, para conocer el estado del vehículo y sus verificaciones. Sin embargo, en México no existe una regulación o norma al respecto.