RIESGO LATENTE EN LAGUNAS, ESTEROS Y PLAYAS DE COLIMA POR LA PRESENCIA DE MILES DE COCODRILOS

Mil de cocodrilos juveniles y adultos habitan en nueve lagunas costeras del estado de Colima, principalmente en los municipís de Armería, Tecomán y Manzanillo, sin embargo el crecimiento de la mancha urbana hace que su presencia sea cada vez más común en espacios donde hay humanos, especialmente en estos meses del año.

Maricruz Rivera, directora del Centro Ecológico de Cuyutlán, dijo que “planteamos la necesidad de que en enero, febrero y marzo no se acerquen a las lagunas costeras, porque las hembras están en su mayor apogeo de su reproducción y se ponen agresivas porque cuidan su territorio, sus nidos y huevos, así como sus crías”.

El señor José Luis Barocio, narra cómo fue atacado por un cocodrilo cuando pescaba con harpón en el estero La Compuerta de Armería “me dí la vuelta y en ese momento el cocodrilo me atropó de los dos pies, alcancé a sacar un pie, pero uno le quedó en el hocico, resultando con heridas, pero logré escapar”.

La hitoria de José Luis es una de las decenas que ocurren cada año, donde la vida de los humanos se pone en riesgo por la interacción con cocodrilos en lagunas, playas, esteros y canales, pero él vivió para contarlo.

En Colima se plantea instaurar el código de bandera morada para alertar a bañistas de la presencia de cocodrilos, sobre todo en playas de Manzanillo.

Protección Civil del puerto recomienda a las personas respetar los espacios de los reptiles, pues es común reubicarlos cuando son de gran tamaño; el año pasado pasado realizaron 23 reubicaciones, todo en coordinación con SOS Cocodrilo que es una agrupación denominada de Semarnat.

El respeto a los espacios naturales de los cocodrilos frente al crecimiento de ciudades, playas y puertos es clave para este especie amenazada por los humanos.