UN LUSTRO DE VIOLENCIA ES EL LEGADO DE NACHO PERALTA Y DEL PRIAN

En los últimos cinco años Colima pasó de ser uno de los Estados más tranquilos, a uno de los más violentos del país, tan grave está la situación que hasta el gobierno de los EUA ha emitido alertas para que sus ciudadanos no visiten la entidad.

Desde que inició la actual administración del gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, los índices de violencia se han disparado en todos los sentidos, desde robos a casa habitación, desapariciones, secuestros y asesinatos violentos. La nula estrategia de seguridad en el Estado, ha provocado que la violencia lastime a las familias colimenses, las cuales ya no pueden salir de sus casas sin el temor de que algo les pueda suceder.

En Colima ya no se vive feliz, ni mucho menos seguro, la violencia cada vez es más cercana en la vida cotidiana, la podemos percibir en las colonias, con los robos en casas habitación, en nuestros centros de trabajo, cuando suceden asesinatos en los estacionamientos de los centros comerciales y en las avenidas cuando hay balaceras o persecuciones. La ciudadanía vive temerosa de no regresar a sus hogares con bien.

La mafia del poder que mal gobierna la entidad desde hace décadas, de la cual el gobernador es miembro distinguido, ha saqueado las arcas publicas estatales, se ha enriquecido con el amparo de la corrupción y sus negocios ilícitos, además de provocar la violencia sistémica que vive el Estado por su impunidad en la procuración de justicia y por su indolencia con las problemáticas de la sociedad.

El cáncer que representa el PRIAN debe de extirpase de tajo en las próximas elecciones que se disputarán en Colima, con el voto masivo por la alternancia y la transformación, la sociedad debe de ser el bisturí que saque del gobierno del estado al tumor que tanto daño ha provocado a los colimenses: la mafia del poder. Los ciudadanos ya no debemos permitir que siga gobernando el viejo régimen que ha llenado de muertos a Colima.

Justicia para: Kevin Paz, Joel Padilla y Daniel Flores.

*Autor de la columna “Ajedrez Político”, Licenciado en Administración Pública y Ciencia Política, por la Universidad de Colima, analista independiente en temas sociopolíticos y colaborador en diferentes medios digitales.