¿VALDRÁ LA PENA SER POLICÍA? – ANÁLISIS POLÍTICO

Por Abel González Sánchez

*La imagen del Diploma al “Mejor papá del mundo” fue el que dedicó y firmó una pequeña niña a su papá en la ceremonia de su escuela por el día del padre, pero ese mismo día, su papá quien era un joven policía, fue abatido en Tecomán.

Alejandro Guerrero Guerrero Ex Director General de la Policía Estatal del Gobierno del Estado en presencia de los diferentes mandos estatales, federales y municipales de seguridad pública, reunidos en una ceremonia luctuosa en Tecomán, ante un gran número de policías estatales y la familia del joven policía asesinado dijo; “Momentos antes de ser abatido el nuevo Delegado Regional José Alfredo Fernández, su pequeña hija le había entregado un diploma como el mejor papá del mundo”, y agregó, gracias por tu labor como uno de los policías más jóvenes, gracias por tu compañerismo, lealtad, respeto, disciplina e institucionalidad, hoy, te vas al frente como siempre, te seguiremos con el ejemplo y en algún lugar nuevamente nos encontraremos para volver escuchar las órdenes de alguien para continuar velando por los que más queremos.

A nombre de los policías estatales, un elemento, Miguel Huerta Navarro, dijo entre otras palabras; “Solo nosotros sabemos el esfuerzo, el sacrificio y el desvelo que padecemos para buscar la paz y recobrar la tranquilidad social”, esto ocurrió hace cerca de tres años, pero la realidad es que cientos de policías estatales y municipales están prácticamente abandonados por la mano institucional y lejos de apoyarlos les han quitado prestaciones sociales y de seguridad médica general, carecen de programas de vivienda, su seguro de vida es de aproximadamente de 150 mil pesos, les quitaron el apoyo a guarderías, etc, etc, independientemente de que no tienen armas ni el equipo adecuado, ¿Vale la pena ser policía? ¿Le gustaría que uno de sus hijos fuera policía? La mayoría laboran por necesidad económica y porque no hay otro empleo.

CAMBIO EN LA POLÍTICA DE SEGURIDAD PÚBLICA En todo el país y naturalmente en Colima cientos de jóvenes ingresan como policías por necesidad de empleo y no por vocación en los diferentes cuerpos policiales municipales, del gobierno del estado o de la federación, la mayoría sin tener el perfil profesional adecuado, otros como el policía abatido tenía vocación y valor, pero una gran cantidad de nuevos policías son incorporados al frente de los operativos de alto riesgo, inclusive han ingresado en la propia Guardia Nacional y ésta es una irresponsabilidad del Estado, sin que los gobiernos asuman su alta responsabilidad primero de adiestrarlos mediante la creación de escuelas especializadas para la formación policial, en Colima por ejemplo la Casa Máxima de Estudios, la Universidad de Colima, no ha tenido interés hasta hoy para crear un bachillerato o una licenciatura policial, cuando el gran problema de Colima es la inseguridad pública, no hay congruencia.

El único bachillerato policial en Colima es del Instituto Colimense de Estudios Superiores pero ninguna institución oficial policial, militar o naval se les ha parado para manifestar su interés por apoyarlos, la propia Secretaría de Seguridad ni el gobierno del estado le ha interesado por canalizar a sus egresados y de coordinarse, en síntesis no hay interés gubernamental por resolver de fondo el problema de la seguridad pública.

Otro excelente Instituto de capacitación policial en Colima es el de Fernando Facio, un colimense quien es especialista internacional en materia de seguridad pública y privada ya que ha estado en varios países capacitándose como en Estados, Unidos, Israel y Francia, y es llamado para dar cursos de capacitación en otros estados, es el Director General del Instituto Técnico de Capacitación Especializado en Seguridad Pública y Privada. Lo curioso es que labora más para otros estados.

Por tal motivo consideramos que ojalá con el cambio de la administración estatal con Indira Vizcaíno haga un alto en el camino para hacer una profunda reorganización y un análisis sobre la problemática social e interna de la Secretaría de Seguridad, el gran problema repetimos es que los mandos que han llegado a ser titulares no han sido colimenses, no les preocupa mucho al estado ni lo que les ocurra a los policías locales, necesitamos ir más allá para reflexionar como sociedad colimense sobre los riesgos que los policías corren y más aún para que el nuevo titular colimense informe a los diputados locales, senadores o diputados federales sobre la situación real y busquen alternativas de apoyo a los cuerpos de seguridad pública no únicamente estatales sino municipales, porque para poder proteger a la sociedad primero deberían protegerse a ellos y a sus familias que al morir quedan sin el pilar familiar, pues sabemos que no tienen ni Infonavit para cuando menos les quedara un hogar.

Salvaguardar el futuro de los policías y sus familias es un tema abandonado por muchas administraciones, haciendo más vulnerable la seguridad pública, lo que nos hace recordar a la famosa “Jaimaica” de Armería de hace 50 años, así le decían popularmente a la única camioneta roja de la policía municipal que existía, “La jamaica” era famosa, si había disparos en una colonia del norte, los cuatro policías existentes del pueblo se subían rápido a la camioneta roja y se arrancaban hacia el sur, y la gente les reclamaba que se habían equivocado, pero el comandante que omitimos su nombre, decía en corto y sonriendo por eso, no, nos equivocamos, la realidad es que solo tenemos una pistola buena.

En síntesis, ya es tiempo que al gran problema social de seguridad pública, al tema de la educación pública, al problema del campo, a la industria, al comercio, etc, se les de su debida importancia que merecen, para que a los sectores involucrados se les convoque a participar para iniciar una nueva y mejor etapa política y social en la siguiente administración estatal, los colimenses todos queríamos un cambio ni duda cabe, hasta los mismos priístas y panistas, ahora ese cambio más radical ya se tiene en puerta y Colima por ser un estado pequeño y con un nivel económico y educativo arriba del nacional puede reorganizarse y avanzar más rápido su desarrollo, pero la seguridad pública es prioritaria.