MÉXICO CON POTENCIAL EN LA INDUSTRIA DE SEMICONDUCTORES
Durante el Webinar Chips en juego, José Luis Jáuregui, catedrático de Cetys Universidad, fue contundente al decir que los semiconductores son el alma de la economía moderna y México se encuentra ante una oportunidad histórica que paradójicamente corre también el riesgo de dejar pasar, sino cimienta primero las bases de su propia industria.
En medio de esa tensión donde potencias como Estados Unidos y China redefinen sus cadenas de suministro, a pesar de ostentar el título de socio comercial número uno de Estados Unidos, México no figura, esto en el mapa global de los microprocesadores, el diagnóstico de José Luis Jáuregui apunta a un problema estructural, la falta de un ecosistema.
Antes de soñar con grandes fábricas de obleas de silicio el país debe consolidar una red de proveedores de commoditys que fortalezcan la industria vecina.
El desafío es titánico y dual, recursos y talento, la fabricación de chips exige consumos críticos como tierras raras y cantidades masivas de agua recursos disponibles solo en regiones específicas como Hermosillo y Mexicali, simultáneamente.
La brecha de capital humano es alarmante, mientras Estados Unidos proyecta un déficit de 27 mil ingenieros en el sector, México lucha por ampliar su frente educativa a través de instituciones universitarias cuyos egresados aún son insuficientes para la demanda proyectada.
El reloj está avanzando impulsado por la IA, se estima que la venta de semiconductores alcanzará el trillón de dólares el próximo año, pero esta expansión enfrenta un nulo físico la electricidad, los centros de datos que alimentan la IA requieren gigavatios de potencia, una capacidad energética que hoy es escasa y amenaza con crear una burbuja en el sector.
La conclusión es clara, para que México deje de ser un espectador y se convierta en un actor clave se requiere una alineación perfecta entre gobierno, academia e industria, solo facilitando inversiones y garantizando infraestructura energética el país podría aprovechar su posición privilegiada antes de que la ventana de oportunidad se cierre.
