COLIMA

CAÍDA DEL SISTEMA PARALIZA EL PUERTO DE MANZANILLO

La puesta en marcha del Centro Regulador Terrestre coincidió con una contingencia en la red portuaria que alteró el despacho de carga y evidenció la importancia de fortalecer la infraestructura tecnológica del principal puerto comercial del país.

Mientras autoridades, terminales y empresas activaron protocolos para evitar un colapso operativo, transportistas, agencias aduanales, importadores, exportadores y ciudadanos resintieron los efectos de una cadena logística que no puede detenerse.

El Puerto de Manzanillo vivió una crisis luego de que una intermitencia en la red utilizada para coordinar los procesos de ingreso y salida de mercancías obligara a restringir temporalmente el acceso de unidades de carga al recinto portuario.

La contingencia ocurrió al mismo tiempo que la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) Manzanillo puso en marcha el Centro Regulador Terrestre (CRT), infraestructura diseñada para ordenar el ingreso del autotransporte de carga y reducir los problemas de saturación vial que históricamente han afectado tanto al recinto portuario como a la ciudad.

Esta contingencia tuvo repercusiones directas para empresarios, transportistas, operadores logísticos y para quienes diariamente transitan por las vialidades de Manzanillo.

El 6 de julio, ASIPONA Manzanillo anunció oficialmente la entrada en operación del Centro Regulador Terrestre (CRT), un espacio ubicado dentro del patio regulador que permitirá administrar el flujo del autotransporte de carga conforme a las condiciones operativas del puerto, concebido para funcionar como área de espera para unidades con citas programadas, administrar los flujos vehiculares cuando sea necesario y ofrecer espacios de permanencia temporal para operadores y tractocamiones, evitando que largas filas se formen sobre las carreteras y avenidas de acceso al recinto portuario.

Ese mismo día comenzaron los primeros avisos emitidos por el Centro de Control de Tráfico Terrestre (CCTT), solicitando posponer el envío de contenedores de exportación hacia la Zona Sur.

Inicialmente la medida aplicaría hasta las 19:00 horas y posteriormente fue ampliada hasta las 21:00 horas.

Horas más tarde, la mañana del 7 de julio, la Comunidad Portuaria de Manzanillo confirmó que existía una intermitencia en la red informática del puerto, situación que afectaba los procesos de ingreso y egreso de unidades tanto en la Zona Norte como en la Zona Sur.

Ante este escenario se pidió a transportistas y usuarios abstenerse de enviar unidades al puerto mientras se restablecía el sistema, buscando evitar congestionamientos y mantener el orden operativo.

Posteriormente, nuevos comunicados confirmaron que la intermitencia persistía, por lo que las restricciones continuaron mientras se trabajaba en la recuperación del servicio.

Las terminales siguieron operando, pero con limitaciones

Uno de los principales puntos de confusión fue la percepción de que el puerto había cerrado operaciones.

En realidad, las terminales continuaron funcionando.

SSA Marine México informó que sus sistemas internos operaban con normalidad y aclaró que la afectación provenía de la red utilizada para coordinar los accesos al puerto.

En el mismo sentido, Contecon Manzanillo explicó que sus plataformas continuaban funcionando, aunque reconoció que la contingencia provocaría mayores tiempos de atención para el ingreso y salida de mercancías.

Por su parte, TAP CLJ Terminal Portuaria informó que las operaciones de despacho permanecían detenidas debido a una falla en el sistema aduanero, solicitando a sus clientes no enviar unidades hasta nuevo aviso y anunciando que no aplicaría cargos por impuntualidad una vez normalizadas las operaciones.

Es decir, la infraestructura física del puerto —grúas, patios, muelles y terminales— seguía disponible, pero la plataforma tecnológica encargada de coordinar los accesos y validar las operaciones limitó el movimiento normal de la carga.