CAÑEROS LLAMAN A LA UNIDAD PARA SUPERAR ADVERSIDAD
Ante las adversidades que enfrenta la agroindustria de la caña de azúcar entre ellas la sobreoferta, las importaciones de azúcar, el ingreso de edulcorantes y las prácticas ilegales que afectan la comercialización nacional, desde Colima, el dirigente nacional de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, Javier Sánchez Chávez (UNPCA) llamó a productores y organizaciones a mantener la unidad, defender un mercado ordenado y convertir los nuevos espacios de exportación en mejores condiciones para las familias cañeras y afirmó que “Ya vemos una luz al final del túnel”, expresó el dirigente nacional ante representantes de las organizaciones cañeras reunidas en Colima.
El presidente de la UNPCA planteó ante dirigentes y productores de las 14 entidades cañeras del país una ruta sustentada en unidad, gestión institucional y defensa permanente del ingreso de quienes trabajan la tierra. Lo anterior, se dio en el marco de la conmemoración del Día Nacional del Cañero y el 21 aniversario de la expedición de la Ley de Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar celebrado en el Estado.
Sánchez Chávez sostuvo que, después de un periodo marcado por dificultades de mercado, caída de precios y presión sobre la rentabilidad de la actividad, hoy existen señales que permiten mirar el próximo ciclo con mayor confianza.
Su mensaje, sin embargo, no fue de conformismo. Por el contrario, estableció que los avances alcanzados deben traducirse en un resultado concreto: mejores condiciones para los productores y un ingreso más favorable para las familias que dependen de la caña.
En este escenario destaca también el papel de Francisco Javier Guardado Plascencia, dirigente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar del Ingenio Quesería.
Su participación representa la conexión entre la agenda nacional encabezada por Sánchez Chávez y las necesidades concretas de los productores de Colima.
Guardado ha mantenido una presencia activa en la defensa de los intereses de los productores de la zona de abastecimiento de Quesería. En antecedentes recientes, el Gobierno de Colima reconoció los resultados de la organización local y reportó que, pese a dificultades relacionadas con el agua, durante la zafra 2024-2025 se alcanzó una producción superior a 106 mil toneladas de azúcar.
Además, antecedentes de la dirigencia local muestran una trayectoria vinculada a la representación gremial y a la defensa de los productores de Quesería.
La presencia de Guardado en la organización del encuentro nacional permite que Colima no aparezca únicamente como sede, sino como una región productora con representación dentro de la agenda nacional del sector.
La presidenta municipal de Cuauhtémoc, María Guadalupe Solís Ramírez, dio la bienvenida a los representantes del sector.
Su presencia adquiere especial relevancia territorial debido a que en este municipio se encuentra el Ingenio Quesería, uno de los centros de actividad cañera más importantes de Colima.
El encuentro permitió, de esta manera, vincular la dimensión nacional de la agroindustria con la realidad de las comunidades que dependen directamente de la actividad.
Como anfitriona del encuentro, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva cerró la ronda de intervenciones con un mensaje de respaldo a los productores y a las organizaciones cañeras.
La mandataria destacó la importancia económica y social del sector para Colima y reconoció las medidas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum en favor de los productores, entre ellas la entrega de fertilizantes, la incorporación al programa Producción para el Bienestar y el fortalecimiento de las posibilidades de exportación hacia Estados Unidos.
Vizcaíno también recordó su experiencia como presidenta municipal de Cuauhtémoc durante la crisis cañera de 2013-2014 y contrastó aquella experiencia con la interlocución que, afirmó, actualmente existe entre el sector y el Gobierno Federal.
Su mensaje final fue el de una administración estatal que se asume como aliada y acompañante de los productores, particularmente en las gestiones que requieren interlocución con el Gobierno de México.
Uno de los principales elementos planteados por Sánchez Chávez fue el nuevo escenario comercial con Estados Unidos.
Para la zafra 2026-2027 se contempla un volumen cercano a 600 mil toneladas de azúcar mexicana destinadas al mercado estadounidense, una cifra que representa un cambio sustancial frente al reducido volumen colocado durante el ciclo anterior. La expectativa también ha sido reportada por distintos actores de la industria y por información previa sobre la nueva temporada.
El dirigente nacional explicó que un mayor acceso al mercado estadounidense puede contribuir a disminuir la presión de la oferta sobre el mercado mexicano y mejorar las condiciones para determinar el valor de la caña.
Para las organizaciones productoras, el objetivo final es claro: que la recuperación del mercado se refleje en el precio y en el ingreso del cañero. Ese es el principal reto que acompaña las expectativas favorables para el nuevo ciclo.
Sánchez Chávez también reconoció las medidas adoptadas para ordenar el mercado azucarero, particularmente las acciones relacionadas con las importaciones. Su planteamiento se concentra en tres conceptos: legalidad, vigilancia y piso parejo.
El sector ha señalado como factores de presión la sobreoferta, las importaciones de azúcar, el ingreso de edulcorantes y las prácticas ilegales que afectan la comercialización nacional.
El contexto económico explica la preocupación: análisis publicados durante julio de 2026 señalaron que México podría cerrar el ciclo 2025-2026 con inventarios azucareros en niveles históricamente elevados, mientras las importaciones de jarabe de maíz de alta fructosa continúan compitiendo con el azúcar nacional.
Por ello, la posición de la dirigencia nacional no plantea privilegios para la producción nacional, sino condiciones de competencia que permitan que el mercado funcione con reglas claras.
Frente a los retos de la agroindustria, Javier Sánchez Chávez colocó nuevamente la unidad de los cañeros como uno de los principales activos de la organización nacional.
El dirigente convocó a mantener cohesionadas a las organizaciones, productores, industriales y autoridades, bajo la premisa de que las diferencias naturales dentro de una cadena productiva no deben convertirse en divisiones que debiliten la capacidad de negociación del sector.
La experiencia de la propia UNPCA muestra que esta fecha ha servido históricamente como espacio de encuentro de las organizaciones cañeras de todo el país.
Desde Colima, esa unidad volvió a hacerse visible con la participación de representantes de las entidades productoras.
Uno de los momentos de mayor contenido gremial en la intervención de Sánchez Chávez fue la referencia al Ingenio San Pedro, en Veracruz. El dirigente nacional evitó generar falsas expectativas para los productores de esa zona y sostuvo que la organización continuará participando en la búsqueda de una solución, pero con información clara y responsabilidad.
La postura resulta significativa para el sector: la dirigencia nacional no solamente debe acompañar las demandas de los productores, sino también informar con honestidad cuando una solución todavía no está garantizada.
El caso San Pedro se convierte así en una llamada de atención para toda la industria y en un punto de discusión sobre la necesidad de anticipar problemas financieros y operativos antes de que una factoría llegue al cierre.
El presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcohólica, Carlos Jorge Seoane Castro, coincidió en la necesidad de fortalecer la cadena productiva.
Su intervención puso énfasis en la relación entre productores e industriales, la necesidad de combatir prácticas ilegales y la importancia de mantener condiciones que permitan a los ingenios ser competitivos.
La coincidencia con la dirigencia cañera resulta fundamental: el fortalecimiento del productor y la viabilidad del ingenio no son objetivos separados.
El propio antecedente institucional de Seoane Castro confirma su participación en los órganos vinculados al desarrollo sustentable de la caña de azúcar.
El encuentro nacional celebrado en Colima dejó un mensaje que trasciende la conmemoración.
Para Javier Sánchez Chávez, el sector cañero cuenta hoy con condiciones que permiten recuperar confianza, pero la tarea no está terminada.
La ampliación de las exportaciones, el ordenamiento del mercado, la vigilancia de las importaciones, el combate a prácticas ilegales y la coordinación con las autoridades constituyen instrumentos para avanzar.
Pero el indicador definitivo será otro: que el productor reciba mejores resultados por su trabajo.
Por eso, desde Colima, la dirigencia nacional llamó a las organizaciones y productores de todo el país a mantener la unidad y continuar trabajando de manera coordinada.
La fuerza del sector no está únicamente en la cantidad de caña que produce.
Está en su capacidad de organización, en la representación de sus dirigentes y en la unidad de miles de familias que, generación tras generación, mantienen productivo el campo mexicano.
Javier Sánchez Chávez dejó así una definición clara ante los dirigentes cañeros del país: el nuevo ciclo debe ser el punto de partida para recuperar estabilidad, fortalecer al productor y consolidar una agroindustria nacional competitiva, ordenada y con futuro.

