CONCLUYEN SU CICLO LABORAL EN LA UDEC DOS PERSONAS QUE AYUDARON A CONSTRUIR LA UNIVERSIDAD DE HOY, DESDE TECOMÁN
*María Esperanza Domínguez Carrillo y Alejandro Salmerón Jiménez.
Tras décadas de trabajo en áreas administrativas y académicas, respectivamente, María Esperanza Domínguez Carrillo y Alejandro Salmerón Jiménez finalizaron su ciclo laboral en la delegación Tecomán de la Universidad de Colima. En este campus, con su trabajo, contribuyeron de manera significativa al desarrollo institucional y a la formación de generaciones de estudiantes.
Más de 30 años de servicio administrativo
María Esperanza Domínguez Carrillo inició su labor en la Universidad de Colima el 16 de enero de 1995, en las oficinas de la Delegación Tecomán. En esa etapa comenzó una trayectoria caracterizada por la responsabilidad y el trato humano, desempeñándose como secretaria y brindando apoyo directo a las actividades administrativas.
En febrero de 2001 se integró al Bachillerato 25, ubicado en el crucero de Tecomán, tras la fusión de este plantel con el Bachillerato 20 en julio de 2003. Continuó su labor en este último hasta el 30 de enero de este año. Durante 31 años de servicio realizó funciones administrativas y secretariales, como atención al público, apoyo en trámites escolares, elaboración y control de documentación oficial, organización de archivos, así como orientación a estudiantes, madres y padres de familia.
A lo largo de su trayectoria fue testigo del crecimiento institucional, desde procesos manuales y recursos tecnológicos limitados hasta la modernización administrativa que en la actualidad vive la UdeC. Destaca como aprendizajes centrales el valor del servicio, la ética laboral, el trabajo en equipo y la cercanía con la comunidad universitaria. Al concluir esta etapa expresó sentimientos de gratitud, orgullo y nostalgia y señaló como legado un trabajo realizado con responsabilidad, respeto y vocación de servicio.
Vocación docente y compromiso social
Alejandro Salmerón Jiménez ingresó a la Universidad de Colima el 16 de enero de 1997 como profesor por horas, impartiendo asignaturas de Matemáticas, Física e Informática, además de fungir como auxiliar de laboratorio. Su labor docente se desarrolló principalmente en el Bachillerato 19, ubicado en la comunidad de Cerro de Ortega del municipio de Tecomán, así como en el Bachillerato 7, ubicado en la cabecera municipal de Armería.
Durante su trayectoria se desempeñó como responsable del centro de cómputo y asumió diversas responsabilidades académicas y de representación, entre ellas tutor, consejero universitario, consejero técnico, así como sinodal de titulación.
En sus primeros años como trabajador universitario, el Bachillerato 19 contaba con infraestructura limitada, lo que implicó retos importantes que fueron enfrentados mediante el trabajo colaborativo de la comunidad escolar, recordó.
Fue testigo del crecimiento cualitativo y cuantitativo de la Universidad de Colima, así como del impacto social del Bachillerato 19 en la localidad, que ha permitido el acceso a la educación media superior a estudiantes de comunidades rurales, de estados vecinos y de población migrante.
Alejandro Salmerón Jiménez señaló que su mayor satisfacción fue contribuir a la formación de más de 25 generaciones de bachilleres, muchos de los cuales lograron concluir estudios profesionales. Al llegar a la jubilación, expresó sentimientos de satisfacción, gratitud y orgullo, así como nostalgia por el cierre de esta etapa, dejando como legado el conocimiento compartido y el compromiso con la formación integral del estudiantado.
Desde funciones administrativas y académicas, ambas personas contribuyeron de manera significativa al desarrollo institucional, a la formación integral de los estudiantes y al impacto social de la Universidad de Colima en la entidad y la región.

