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CONCUBINOS PODRÁN RECIBIR PENSIÓN POR VIUDEZ: SCJN

Una decisión histórica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que es inconstitucional exigir a las personas que vivían en concubinato acreditar una convivencia mínima de cinco años para acceder a una pensión por viudez del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al considerar que dicha condición genera un trato discriminatorio basado en el estado civil.

La resolución fue aprobada por el Pleno de la SCJN al resolver el Amparo en Revisión 408/2025, promovido por una mujer a quien el IMSS le negó la pensión tras el fallecimiento de su concubino. La institución argumentó que la solicitante no había acreditado el periodo mínimo de convivencia exigido por el artículo 130 de la Ley del Seguro Social.

Sin embargo, el proyecto elaborado por el ministro Arístides Rodrigo Guerrero García concluyó que la norma establece una diferencia injustificada entre personas casadas y personas que viven en unión libre, imponiendo una carga adicional a estas últimas para acceder a un derecho de seguridad social.

Con una votación de siete ministros a favor y dos en contra, el Pleno confirmó la sentencia recurrida y concedió el amparo a la quejosa, ordenando inaplicar el requisito temporal previsto en la Ley del Seguro Social para este caso concreto.

La Corte precisó que la resolución no elimina la necesidad de acreditar la existencia del concubinato. Lo que se considera inconstitucional es la obligación rígida de demostrar exactamente cinco años de convivencia para acceder a la pensión. En adelante, podrán valorarse otros elementos de prueba como la convivencia efectiva, el domicilio compartido, la dependencia económica mutua, testimonios, documentación oficial o cualquier evidencia que permita demostrar la existencia de una relación familiar estable.

La decisión representa un avance significativo para miles de personas que durante años enfrentaron obstáculos para acceder a una pensión por viudez debido a requisitos legales que no reflejan la realidad de muchas familias mexicanas. En el país, un número creciente de parejas opta por vivir en unión libre sin formalizar legalmente su relación mediante el matrimonio, construyendo hogares y proyectos de vida en común que ahora reciben un mayor reconocimiento jurídico.