COLIMA

DEL AULA ADMINISTRATIVA A LA INDUSTRIA 4.0: ASÍ TRANSFORMARON AL BACHILLERATO 11 DE MINATITLÁN

La Universidad de Colima (UdeC), Peña Colorada y Gobierno consolidan un modelo técnico-industrial que hoy es referente educativo en Minatitlán. Lo que hace apenas una década era un bachillerato orientado principalmente a la formación administrativa y contable, hoy se perfila como uno de los proyectos de educación técnica más ambiciosos impulsados en la región occidente del país.

El Bachillerato 11 de Minatitlán, perteneciente a la UdeC, vive una transformación histórica que comenzó como una propuesta académica y que, con el paso de los años, evolucionó hasta convertirse en un modelo de vinculación entre universidad, industria, gobierno y comunidad.

La transición del programa de Técnico en Contabilidad hacia el Bachillerato Técnico en Electromecánica no ocurrió de manera improvisada; ha sido el resultado de una serie de acciones acumuladas durante varios años, donde convergieron infraestructura, inversión privada, planeación académica y una visión orientada a responder a las necesidades reales del mercado laboral industrial.

El origen de la transformación

Desde años anteriores, la Universidad de Colima ya visualizaba la necesidad de ampliar las opciones técnicas del plantel, aprovechando el entorno industrial de Minatitlán y la presencia de la empresa minera Peña Colorada en la región.

En noviembre de 2016, durante una visita al Bachillerato 11, la rectoría universitaria planteó la posibilidad de incorporar nuevas alternativas técnicas relacionadas con electricidad y soldadura, precisamente por las oportunidades laborales que ofrecía la actividad minera en el municipio.

En aquel momento, el plantel todavía operaba con programas de Bachillerato General y Técnico en Contabilidad. Sin embargo, ya comenzaba a construirse la idea de un nuevo modelo educativo más alineado al desarrollo industrial regional.

Paralelamente, el bachillerato continuó fortaleciendo infraestructura básica con laboratorios, centro de cómputo, equipamiento y mejoras operativas que permitieran sentar las bases para una futura expansión técnica.

El acuerdo que cambió el rumbo del plantel

El punto de inflexión llegó en 2022, cuando Peña Colorada y la UdeC establecieron un acuerdo conjunto para reorientar la vocación educativa del Bachillerato 11 hacia el área electromecánica.

El objetivo era claro: formar técnicos altamente capacitados para sectores industriales vinculados con la Industria 4.0, fortaleciendo las oportunidades laborales de las juventudes de Minatitlán y comunidades cercanas.

A partir de ese momento comenzó una transformación integral del plantel que incluyó infraestructura tecnológica, construcción de talleres, equipamiento especializado y rediseño académico.

El proyecto contempló además la participación del Gobierno estatal y municipal, consolidando un esquema de colaboración que el rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño definiría posteriormente como un ejemplo de “cuádruple hélice”: educación, iniciativa privada, gobierno y sociedad trabajando de manera conjunta.

De Contabilidad a Electromecánica

La transformación académica avanzó rápidamente. Para 2023 ingresó la primera generación del programa Técnico en Electromecánica y en 2024 ya operaban dos generaciones bajo este nuevo esquema educativo.

 Mientras el tradicional programa de Técnicos en Contabilidad comenzaba su etapa final, el bachillerato reforzaba su orientación técnica con nuevos laboratorios y espacios especializados.

 En septiembre de 2024 inició formalmente la construcción del primer taller de electricidad, concebido para desarrollar competencias relacionadas con mantenimiento, instalación y fabricación de componentes electromecánicos, así como manejo de sistemas eléctricos, electrónicos, hidráulicos y neumáticos.

 La Universidad de Colima destacó entonces que estos planes de estudio respondían a una política de pertinencia educativa orientada a facilitar la inserción laboral local y nacional.

 Durante ese mismo año, el Bachillerato 11 comenzó a consolidarse como uno de los proyectos educativos estratégicos más importantes de Minatitlán.

En octubre de 2024, durante el informe de labores del plantel, se reportó una matrícula de 262 estudiantes, de los cuales 89 ya cursaban el programa de Electromecánica.

Ahí, el rector Christian Torres Ortiz Zermeño aseguró que el proyecto podría convertirse en un ejemplo estatal y nacional sobre lo que puede lograrse cuando universidad, empresa y gobierno unen esfuerzos.

La inversión privada y el fortalecimiento técnico.

La participación de Peña Colorada ha sido uno de los pilares fundamentales del proyecto.  La empresa minera no solo aportó recursos económicos, sino también acompañamiento técnico y vinculación profesional.

 En marzo de 2025 se realizó la entrega del Taller de Electricidad, equipado con mobiliario, equipo de cómputo, internet, sistema de audio, videovigilancia y materiales para prácticas.

En ese momento, la inversión acumulada superaba los 20.5 millones de pesos y el programa contaba con 86 estudiantes inscritos, con participación equilibrada entre mujeres y hombres.

El director general de Peña Colorada, Hugo Solís Tovar, afirmó entonces que el objetivo no era preparar jóvenes únicamente para la minería, sino para toda la industria regional, nacional e internacional.

“La educación es clave para el desarrollo sostenible y estamos comprometidos con el futuro de los jóvenes”, señaló.

La gobernadora Indira Vizcaino, destacó por su parte que estas inversiones permitían generar oportunidades reales de desarrollo profesional y reducir la deserción escolar.

Un modelo que involucra a toda la comunidad.

El impacto del proyecto comenzó a reflejarse también en la vida escolar y comunitaria. En junio de 2025, durante la Feria de Ciencias del plantel, estudiantes de primaria y secundaria de Minatitlán participaron en actividades relacionadas con Física, Química, Biología y Electromecánica, evidenciando cómo el nuevo modelo educativo empezaba a despertar interés científico y técnico desde edades tempranas.

Ese mismo año egresó además la última generación de Técnicos en Contabilidad, cerrando un ciclo de 29 años en el que el programa formó a cerca de 950 jóvenes.

La clausura de esa generación marcó simbólicamente el inicio de una nueva etapa para el Bachillerato 11.

La consolidación del proyecto

El proceso continuó fortaleciéndose durante 2025 con la operación del laboratorio de electricidad y el inicio de la construcción del laboratorio de mecánica.

Para entonces, el plantel ya registraba una matrícula de 274 estudiantes y una tasa de absorción del 100 por ciento.

Además, parte del personal docente del área técnica provenía directamente del sector industrial, permitiendo una formación más cercana a las necesidades reales del mercado laboral.

La colaboración entre universidad e iniciativa privada comenzó también a reflejarse en oportunidades de prácticas profesionales y vinculación laboral.

Peña Colorada informó que actualmente más del 15 por ciento de su personal es originario de la región y que mantiene programas de practicantes y jóvenes profesionistas vinculados con la Universidad de Colima.

La entrega del Taller de Mecánica Eléctrica

El 1 de julio de 2026 se concretó uno de los momentos más importantes del proyecto: la entrega del Taller de Mecánica Eléctrica del Bachillerato 11.

Con esta nueva infraestructura, el proyecto superó los 40 millones de pesos de inversión acumulada.

Durante el evento, el rector Christian Torres Ortiz Zermeño afirmó que la transformación del Bachillerato 11 representa “una apuesta en el presente y futuro de los jóvenes”.

Además, consideró que el modelo desarrollado en Minatitlán podría convertirse en referente nacional por su capacidad de articular educación técnica, desarrollo regional y participación empresarial.

Por su parte, Hugo Solís recordó que el acuerdo firmado en 2022 buscaba precisamente crear una carrera alineada a las necesidades industriales de la región.

La gobernadora Indira Vizcaíno resaltó que la alianza entre sociedad, universidad, gobierno e iniciativa privada constituye un ejemplo de cómo pueden construirse proyectos de impacto comunitario.

“Las y los estudiantes de ahora son una generación privilegiada”, expresó, al reconocer el respaldo institucional y empresarial que hoy permite a las juventudes acceder a infraestructura especializada y formación técnica de alto nivel.

Un nuevo rostro para el Bachillerato 11

A casi una década de que comenzaran las primeras ideas para fortalecer la educación técnica en Minatitlán, el Bachillerato 11 ya no es el mismo.

La institución pasó de ser un plantel predominantemente administrativo a convertirse en un espacio orientado a la formación técnica-industrial, con laboratorios especializados, infraestructura moderna y vinculación directa con el sector productivo.

El proyecto no solo modificó aulas y talleres. También transformó la expectativa educativa de cientos de jóvenes que hoy encuentran en la electromecánica una oportunidad de desarrollo profesional dentro y fuera de Colima.

Más allá de los edificios, el caso del Bachillerato 11 refleja cómo la coordinación entre universidad, industria y gobierno puede redefinir el papel de la educación media superior en regiones con vocación industrial.

Y en Minatitlán, esa transformación ya comenzó.