ENSEÑAN A REDACTAR DOCUMENTOS ACADÉMICOS

*“No basta con conocer las cualidades de la redacción o la forma idónea de la escritura, hay que conocer también la contraparte, es decir, los errores que podemos tener”: Patricia Sánchez, instructora.

En días pasados concluyó el curso-taller “Cómo sí y cómo no escribir: Herramientas para la redacción de documentos académicos en Posgrado”, que impartió Patricia Sánchez Sandoval, coordinadora editorial de la revista GénEros, en el marco de las Jornadas Académicas 2022, “La formación como eje transformador de las prácticas docentes”.

En entrevista, Patricia Sánchez dijo que en este curso los docentes de posgrado conocieron otras herramientas de redacción y postulación de documentos científicos: “trabajamos en el estilo académico, sobre todo haciendo una diferencia significativa entre un documento científico o académico y uno literario”.

El documento literario, explicó, “es subjetivo y en el académico no se puede permitir la subjetividad; al contrario, debe ser objetivo”.

También les enseñó cuatro tipos de lo que ella llama macroestructuras textuales: narración, descripción, argumentación y exposición; “hemos hecho hincapié en que las tesis y los trabajos científicos son documentos expositivos y van de la mano con lo argumentativo, porque se en ellos defiende lo que se postula”.

Además, abordó los vicios de la redacción y del lenguaje: “No basta con conocer las cualidades de la redacción o la forma idónea de la escritura, hay que conocer también la contraparte, es decir, los errores que podemos tener”.

Otro tema analizado fue la construcción del párrafo: “Tenemos que conocer que existe una metodología y una estructura; el párrafo tiene que partir de una palabra clave. La estructura del párrafo comienza con la idea principal y se sostiene con oraciones sustantivas, para lo cual la oración principal ha de ser suficientemente buena; un párrafo idóneo tiene entre siete y diez líneas”.

Por último, consideró que este tema se debería abordar en todos los niveles escolares, “de esta manera le ganaríamos una batalla al futuro, pues nuestro pensamiento obedecería entonces a una metodología establecida, y esto nos llevará no sólo a tener un mejor rendimiento en la escritura, sino a la conceptualización verbal”.