MANZANILLO 2035: EL PUERTO QUE DECIDIRÁ LA COMPETITIVIDAD DE MÉXICO
La contingencia de julio de 2026 dejó una lección clara: el futuro del principal puerto comercial del país dependerá menos de construir más muelles y más de invertir en tecnología, inteligencia logística y coordinación institucional.
Por la Unidad de Investigación | Hechos en Acción
Manzanillo, Colima.
Durante varios días de julio de 2026, el Puerto de Manzanillo vivió una contingencia operativa que puso a prueba la capacidad de respuesta de autoridades, terminales, transportistas y empresas vinculadas al comercio exterior.
La cuarta y última entrega de esta serie especial retoma los capítulos XV al XVIII del Informe de Inteligencia Logística para mirar más allá de la coyuntura y responder una pregunta que preocupa tanto al sector público como al privado:
¿Está preparado el Puerto de Manzanillo para convertirse en el gran centro logístico de América Latina durante las próximas décadas?
La respuesta dependerá de las decisiones que se tomen hoy.
El puerto más importante de México ya juega en una liga internacional
El Puerto de Manzanillo dejó hace muchos años de ser únicamente un puerto de Colima. Hoy forma parte de una red logística global donde participan algunas de las economías más importantes del mundo.
Desde sus terminales se movilizan mercancías provenientes de:
• China.
• Japón.
• Corea del Sur.
• Singapur.
• Vietnam.
• Malasia.
• Taiwán.
Y desde México se redistribuyen hacia:
• Estados Unidos.
• Canadá.
• Centroamérica.
• Sudamérica.
Cada movimiento de un contenedor conecta fábricas, puertos, ferrocarriles, carreteras y centros de distribución.
El nuevo mapa económico mundial
La pandemia, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y el fenómeno del nearshoring modificaron el comercio internacional.
Cada vez más empresas buscan instalar parte de su producción en México para abastecer al mercado norteamericano.
En este escenario, Manzanillo se convierte en una pieza estratégica. No solamente recibe mercancías, recibe inversiones; cadenas de suministro completas y oportunidades de desarrollo económico.
Pero también recibe nuevos retos. La competencia ya no está en México; durante décadas la competencia natural de Manzanillo era Lázaro Cárdenas, hoy la realidad es distinta, pues sus grandes competidores se encuentran en:
• Los Ángeles.
• Long Beach.
• Vancouver.
• Prince Rupert.
• Balboa.
• Callao.
• San Antonio.
• Cartagena.
• Shanghái.
• Singapur.
Todos buscan atraer las mismas rutas marítimas, las mismas navieras, los mismos inversionistas, los mismos clientes internacionales; la competencia ya no es regional es global.
La nueva infraestructura ya no se construye sólo con concreto. Históricamente el crecimiento portuario se medía por nuevos muelles, más patios, nuevas grúas y
dragados.
Hoy los principales puertos del mundo invierten en otra infraestructura:
• Inteligencia artificial;
• Centros de datos;
• Plataformas digitales;
• Ciberseguridad;
• Automatización;
• Analítica predictiva.
La revolución logística ya comenzó, ¿Qué aprendió Manzanillo?
La investigación identifica cinco grandes lecciones.
Primera
La coordinación institucional permitió mantener la operación: ASIPONA Manzanillo, la Secretaría de Marina (SEMAR), la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la Aduana de Manzanillo, el Centro de Control de Tráfico Terrestre (CCTT), COPOMA y las terminales ajustaron sus procesos para administrar el flujo y preservar la continuidad de las operaciones.
Segunda
La infraestructura tecnológica es tan importante como la infraestructura física. Los sistemas de información forman parte de la infraestructura crítica del puerto.
Tercera
Los transportistas y operadores logísticos siguen siendo el eslabón más sensible ante cualquier alteración operativa.
Horas de espera, reprogramaciones y costos adicionales impactan directamente en la competitividad.
Cuarta
La comunicación permanente entre instituciones y usuarios reduce la incertidumbre y facilita la toma de decisiones.
Quinta
El crecimiento del puerto exige una visión de largo plazo que integre infraestructura, tecnología, movilidad urbana y gobernanza.
El desafío de la inteligencia logística
En los grandes puertos del mundo ya no basta con reaccionar. Ahora se busca anticipar.
La investigación propone avanzar hacia un modelo basado en:
• Monitoreo en tiempo real;
• Análisis masivo de datos;
• Modelos predictivos;
• Indicadores compartidos;
• Tableros ejecutivos;
• Interoperabilidad entre plataformas.
El objetivo es detectar riesgos antes de que se conviertan en crisis; un puerto inteligente necesita una ciudad preparada. El crecimiento portuario también plantea retos para Manzanillo como ciudad.
Entre ellos:
• Accesos carreteros;
• Movilidad urbana;
• Transporte de carga;
• Servicios públicos;
• Vivienda;
• Seguridad vial;
• Planeación territorial.
• La relación puerto-ciudad será uno de los temas más importantes durante la próxima década.
El reto institucional
La investigación identifica como actores estratégicos a:
• Secretaría de Marina.
• ASIPONA Manzanillo.
• Agencia Nacional de Aduanas de México.
• Aduana de Manzanillo.
• Capitanía de Puerto.
• Centro de Control de Tráfico Terrestre.
• Comunidad Portuaria de Manzanillo.
• SSA Marine México.
• Contecon Manzanillo.
• TAP CLJ.
• TIMSA.
• OCUPA.
• Navieras internacionales.
• Agentes aduanales.
• Agentes navieros.
• Empresas ferroviarias.
• CANACAR.
• CONATRAM.
• Cámaras empresariales.
• Importadores.
• Exportadores.
Cada uno desempeña una función distinta, pero todos forman parte de un mismo sistema; cuando un componente se ve afectado, las consecuencias se extienden a toda la cadena logística.
¿Qué necesita Manzanillo?
El Informe de Inteligencia Logística plantea una ruta de transformación con acciones como:
• Fortalecer la infraestructura tecnológica.
• Integrar plataformas digitales entre instituciones.
• Ampliar la automatización de procesos.
• Desarrollar sistemas de inteligencia artificial para la gestión del flujo de carga.
• Crear mecanismos permanentes de análisis de riesgos.
• Reforzar la ciberseguridad de la infraestructura crítica.
• Impulsar la capacitación continua de operadores y personal especializado.
• Consolidar una gobernanza colaborativa entre autoridades y sector privado.
Estas propuestas buscan incrementar la resiliencia del sistema sin sustituir las decisiones que correspondan a las autoridades competentes.
Una oportunidad histórica
El crecimiento del comercio con Asia y el proceso de relocalización de empresas representan una oportunidad para México.
Si Manzanillo fortalece su capacidad operativa y tecnológica, puede consolidarse como uno de los principales nodos logísticos del continente.
Sin embargo, ese liderazgo dependerá de inversiones sostenidas, coordinación institucional y planeación de largo plazo.
La reflexión final
La contingencia de julio de 2026 dejó claro que el Puerto de Manzanillo cuenta con una comunidad portuaria experimentada y con capacidad de respuesta.
También evidenció que el futuro del puerto no dependerá únicamente de ampliar patios o construir más infraestructura física.
Dependerá de la capacidad para integrar tecnología, inteligencia logística, innovación, coordinación y transparencia en beneficio de toda la cadena de suministro.

