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Sobreproducción hunde el precio de la papaya; dólar débil y la incertidumbre comercial agravan la crisis del sector

La oferta récord de papaya mexicana en el mercado estadounidense provocó una caída en los precios internacionales, pese a que las exportaciones crecieron hasta un 70 por ciento en las últimas semanas; Colima aporta alrededor del 60 por ciento del volumen nacional destinado a exportación.

A la baja en los precios se suma otro golpe para el sector: la depreciación del dólar frente al peso mexicano provoca que los exportadores pierdan alrededor del 15 por ciento de sus ingresos al convertir sus divisas a moneda nacional, en comparación con un tipo de cambio de 20 pesos por dólar.

El crecimiento histórico de las exportaciones de papaya mexicana hacia Estados Unidos está lejos de representar una bonanza para los productores. Aunque los envíos del fruto aumentaron hasta un 70 por ciento en las últimas semanas, la combinación de una sobreproducción que ha deprimido los precios internacionales y un tipo de cambio desfavorable está reduciendo significativamente la rentabilidad del sector.

Entre enero y julio, la producción mensual pasó de mil a cuatro mil toneladas, mientras que las exportaciones crecieron de 220 a 350 cargas semanales, reflejando una fuerte expansión de la oferta mexicana en el mercado estadounidense.

Sin embargo, el presidente de Proexport Papaya, Nazario Rodríguez Guerra, aclaró que existen dos problemas distintos que hoy afectan al sector.

Por un lado, la sobreproducción ha provocado una caída en el precio internacional de la papaya, al existir una mayor oferta que la capacidad de absorción del mercado estadounidense.

Por otro, la depreciación del dólar frente al peso mexicano representa una pérdida adicional para los exportadores, ya que las ventas se realizan en dólares, pero los recursos deben convertirse a pesos para cubrir los costos de operación en México.

«Perdemos alrededor del 15 por ciento únicamente al cambiar los dólares por pesos. Esa pérdida se da por el tipo de cambio, comparado con cuando el dólar se cotizaba alrededor de los 20 pesos», explicó Nazario Rodríguez Guerra.

El dirigente precisó que esa disminución del 15 por ciento en los ingresos no obedece a la sobreproducción ni a la competencia del mercado, sino exclusivamente al efecto cambiario que enfrentan las empresas exportadoras.

Colima, líder nacional en exportación de papaya

Actualmente, alrededor del 60 por ciento de la papaya mexicana destinada a exportación se produce en el estado de Colima, consolidando a la entidad como el principal proveedor del mercado estadounidense.

La cadena productiva involucra a productores, empacadoras, transportistas, operadores logísticos, agentes aduanales y empresas comercializadoras que dependen en gran medida del comportamiento del mercado de Estados Unidos.

Más producción, menor precio

Especialistas en comercio exterior explican que el incremento acelerado de la producción generó una sobreoferta que terminó presionando los precios internacionales.

Cuando existe mayor disponibilidad del fruto en el mercado estadounidense, los compradores reducen los precios de adquisición, afectando directamente el ingreso por tonelada exportada.

Este fenómeno representa una disminución en el precio de venta, distinta al impacto que ocasiona posteriormente el tipo de cambio al momento de convertir las divisas a pesos mexicanos.

El dólar también juega en contra

A la caída del precio internacional se suma un escenario cambiario desfavorable para los exportadores.

Con un peso fortalecido frente al dólar, cada dólar obtenido por la venta de papaya representa menos pesos para cubrir gastos de producción, empaque, certificaciones fitosanitarias, transporte, logística, mano de obra e insumos agrícolas.

Para el sector exportador, esta situación representa una reducción automática en sus ingresos reales, aun cuando el volumen comercializado continúe creciendo.

Incertidumbre comercial mantiene alerta al sector.

Además del comportamiento del tipo de cambio, los productores siguen de cerca la evolución de la política comercial entre México y Estados Unidos.

La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la posibilidad de modificaciones en reglas comerciales o medidas fitosanitarias generan incertidumbre para una actividad que depende ampliamente del mercado estadounidense.

Especialistas consideran que la diversificación de mercados será fundamental para disminuir esa dependencia y abrir oportunidades comerciales en Canadá, Europa, Asia y Medio Oriente.

Desafíos para el Gobierno de México

El panorama representa un reto para la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, encabezada por Columba Jazmín López Gutiérrez, que deberá fortalecer los programas orientados a mejorar la competitividad del sector y ampliar las oportunidades para los productores.

Asimismo, la Secretaría de Economía, dirigida por Marcelo Luis Ebrard Casaubon, enfrenta el desafío de impulsar la apertura de nuevos mercados internacionales para reducir la concentración de las exportaciones en Estados Unidos.

Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores, encabezada por Juan Ramón de la Fuente Ramírez, desempeña un papel estratégico en la diplomacia económica para fortalecer la presencia de los productos agroalimentarios mexicanos en nuevos destinos comerciales.

Mientras las estadísticas muestran un crecimiento sin precedentes en las exportaciones de papaya, la realidad en los huertos de Colima es más compleja: los productores venden más fruta, pero reciben menos dinero por ella debido a la caída del precio internacional y a la pérdida de valor que enfrentan al convertir sus ingresos de dólares a pesos mexicanos.