OPINION

¡COLIMA SOBREVIVE! – AL DESNUDO

Edgar Rodríguez.

Si la alcaldesa Nacho Peraltista de Colima, Elia Margarita Moreno González, le pusiera el mismo interés, energía y recursos a la prevención del delito, al acompañamiento a las víctimas de la violencia y al reclamo de seguridad a las autoridades estatales y federales corresponsables de garantizarla, que le pone a su promoción política personal a través de festivales y demás yerbas, en su inocultable afán de lograr ser reelecta el 2 de junio de 2024 y de allí directo a la gubernatura del estado el 1 de noviembre de 2027, Colima no sería la ciudad más violenta del mundo que es. 

“Más allá del dolor, de la angustia y la tristeza, sacamos fuerzas de flaqueza y nos regocijamos con las miguitas de felicidad que nos envuelve en las celebraciones tradicionales en cada una de nuestras comunidades. Por ello es digno de aplaudir que se lleven a cabo eventos como el Sábora Fest y el Festival del Volcán en esta capital, así como las Fiestas Charro-Taurinas en Villa de Álvarez, la de la Candelaria en Tecomán, la de Los Chayacates en Ixtlahuacán y las de Cuauhtémoc, Armería, Coquimatlán, Comala, Manzanillo y Minatitlán”, aplaude el Cronista del Municipio de Colima, José Ángel Brambila Leal, sin reparar en que alabanza en pluma de funcionario propio, es vituperio.

Y sí, al mal  tiempo hay que darle, buena cara, sepultar al muerto y entrarle con fe al  jolgorio, a la travesura, y en buena hora que el Sábora Fest creado por Davide Arena+ en 2016 se haya consolidado como “el evento gastronómico y vinícola más importante del estado”, también como pasarela política de la que abusaron a rabiar la alcaldesa y sus aliados como Kate Del Castillo, diputada local plurinominal sureña  prófuga del Partido Encuentro Solidario que se ha hecho comadres a la gobernadora Indira Vizcaíno Silva y a la alcaldesa Elia Margarita Moreno González. 

Cuatro días para que la gente bonita de Colima olvidara sus penurias cotidianas, el estrés y la indefensión en que se encuentra ante el embate de la delincuencia organizada que no se contiene con festivales ni abrazos. Cuatro días para celebrar que ¡Colima sobrevive! en medio del fuego cruzado y del abandono de sus empoderadas mujeres que reinan en las redes sociales alejadas de la realidad.

Nadie discute el éxito del Sábora Fest que radica “en los tres factores que combina: vinícola-gastronómico, arte y sociedad, que contribuyen a la recreación de la población, a su degustación y desde luego, al encuentro y la convivencia de unos con otros”, a la vez que “reactiva la economía y se respalda al sector empresarial”, como argumentan sus promotores periodísticos, pero todo eso y mucho más debiera darse en mejores condiciones de seguridad, no como momentáneo distractor del incumplimiento del deber elemental del gobierno de garantizárselas a los ciudadanos.

A quienes ven ya sentada en la grande a Elia Margarita el 1 de noviembre de 2027, gracias a su media docena de Sábora Fest y Festivales Volcánicos que para entonces llevaría en su morral, hay que recordarles que los primeros tres de la serie que presidió el ex alcalde capitalino Héctor Insúa García, 2026, 2017 y 2018, no le ajustaron para lograr la relección en el cargo en las elecciones de este último año, prueba irrefutable de que las pasarelas, los videos y las fotos no les  garantizan a sus organizadores los sufragios de los miles de ciudadanos que participan en ellos.  

Se dice que…

*A la menor provocación, Elia Margarita Moreno González presume a sus parientes archimillonarios que a cañonazos Obregonistas le abrirán el camino hacia Palacio, Casa de Gobierno y Complejo Administrativo, bastiones que pretende tomar por asalto el 1 de noviembre de 2027. 

*Como sabe que no tiene asegurada la participación del Partido Acción Nacional en una segunda Alianza “Va por Colima”, previsora, Elia Margarita ya hizo migas con los dueños del Partido Movimiento Ciudadano a quienes convenció de que con ella tendrían una alcaldía más de capital de un estado en 2024 y otra gubernatura en 2027, como en Jalisco y Nuevo León.