EL MANZANILLENSE CARLOS NÚÑEZ LOGRÓ REGISTRAR SU NUEVA VARIEDAD DE MANGO

*La Universidad de Chapingo certificó este cultivo; se conoce a nivel mundial

El manzanillense Carlos Núñez Escobar, quien falleció en el 2007, logró registrar su propia variedad de mangos, la cual fue certificado por la Universidad de Chapingo, en el año de 1985, luego de que expertos estudiaron esta variedad sui géneris que estaba cultivando en sus 17 hectáreas en la delegación de El Colomo, que no se parecía a ninguna variedad de las ya conocidas.

Para lograr el registro de esta variedad de mango, el Núñez Escobar acudió al Estado de México y entregó todas las muestras y evidencias que le pidieron para hacer el estudio del mencionado cultivo frutal en la Universidad de Chapingo y tras un tiempo de minucioso análisis determinaron por escrito y de manera oficial, que el mango examinado era de una variedad desconocida hasta ese momento, por lo que informaron a su descubridor que tenía el derecho legal de registrar con el nombre que quisiera esta nueva fruta.

Don Carlos Núñez, orgulloso de sus raíces y del lugar donde había vivido por muchos años y formado una familia, lo registró con el nombre de Mango Manzanillo Núñez, que hasta la fecha, su hijo, Carlos Núñez López, continúa con las empresas y el legado de su padre, conserva el oficio original de la mencionada casa de estudios, en la cual se mencionan las características de la fruta, como son sus nutrientes, azúcares, porcentajes de fibra y vitamina C.

Núñez López, recuerda que en aquel tiempo en las revistas de fruticultura de México y otros países, se publicó mucho que había una nueva variedad de mango en Manzanillo. La noticia corrió por todo el mundo y vinieron a conocerlo delegaciones extranjeras, que llevaron varetas a India, Pakistán, Tailandia, Australia, Colombia, Brasil y EU (Florida), donde actualmente ya también se cultiva la fruta.

En el año de 1986, Don Carlos Núñez se asoció con un norteamericano para empezar a deshidratar la pulpa de esta nueva variedad de mango, que se demostró que era excelente para procesarla de esta manera, ya que como fruta fresca es muy delicada al tener una cáscara muy delgada. Al fallecimiento del señor Carlos, sus tres hijos continuaron con el negocio de la deshidratación de mango, vendiéndose el producto por todo nuestro país.

La producción es relativamente pequeña y las empresas que les compran revenden a otros países y por todo México. Es el mango deshidratado más barato, ya que se vende a una cuarta parte del costo en que lo hacen otras marcas.

Carlos Núñez López, comenta que ayudó a su papá con su negocio desde los 16 años de edad, conociendo el trabajo que ahí se hacía en su totalidad; sin embargo, en un principio las ventas eran muy bajas, por lo que pensó en cerrar la empresa, pero en ese momento su hermano Julio empezó a promocionar su negocio por vía internet, así fue cómo las ventas se dispararon y la empresa Núñez Sucesores creció y pudo seguir funcionando, como hasta la fecha, teniendo el récord de una cosecha de 12 toneladas y media en el 2019. El año pasado les fue muy mal, ya que el huracán “Enrique” tumbó la fruta y además de esto, dejó a la planta procesadora sin luz por alrededor de 10 días, lo que echó a perder la producción.

Este año, el frío que se registró de forma más alargada de lo normal en los primeros meses del año, hizo que la floración se presentara de manera tardía, por lo que se espera que podrá empezarse la cosecha hasta mediados de octubre, o sea, demasiado tarde. Se espera que la fruta sea más grande que otros años. El Mango Manzanillo Núñez tiene mucha carne, pues se le llega a sacar a algunos ejemplares hasta más de un kilo de carne.

Núñez López, señaló que el 90 por ciento de la fruta cultivada se deshidrata, cosechándolo muy sazón; mientras que el 8 por ciento del total de la producción se vende como fruta fresca al natural, ya que en este estado ya no sirve para deshidratar, porque pudre a la demás fruta que sí está en su punto.

El Mango Manzanillo Núñez necesita muchos cuidados porque, aparte de tener una cáscara muy delgada, no es muy resistente a las plagas, lo ataca la mosca de la fruta, por lo que hay que podarlo y fumigarlo constantemente, no hay que dejar que crezca mucho, pues como la madera del mango es de muy mala calidad, las ramas se quiebran con el peso de los frutos y al caerse arrastran a otras ramas.

Lo importante es que el fruto se corte directamente del árbol, por medio de redes y ganchos, no hay que dejar que los árboles alcancen una altura de más de 10 metros. Actualmente están buscando que los árboles crezcan cuando mucho cinco metros, que se pueda cosechar a mano. Se quiere que cada árbol produzca menor mango, pero que se tengan más árboles por hectárea y frutos de mayor calidad y tamaño.

Núñez López mencionó que hay supuesto mango deshidratado barato que se vende en tiendas departamentales, incluso en el propio Manzanillo, el cual no tiene ni un gramo de carne de mango, sino solamente glucosa, azúcar y otros ingredientes que no son naturales ni sanos. En el caso del mango deshidratado que se produce en las tierras de la familia Núñez, con el mango natural y propio de Manzanillo, se trata únicamente de fruta natural procesada.