EMPRESA CHILENA NO QUIERE RESPETAR DERECHOS DE TRABAJADORES DE REMOLCADORES EN MANZANILLO: JUAN MANUEL DÍAZ

Hay problemas entre los agremiados que trabajan en los remolcadores portuarios y la empresa chilena RPM, que opera alguno de estos en Manzanillo, ya que no quieren respetar los derechos de los trabajadores, no les han entregado los contratos firmados, ni tampoco se ha dado la justa liquidación por la venta de la empresa anterior, TMM.

Denunció Juan Manuel Díaz Aceves, secretario de la Asociación Nacional de Marineros, Motoristas y Cocineros en Manzanillo, quien dijo que son 20 marineros manzanillenses los que tienen este problema, de los cuales 15 están en Manzanillo y otros se ubican en un remolcador local que se fue a trabajar en la Sonda de Campeche en Tabasco.

Señaló que en cada remolcador laboran cinco personas, quienes son el RPM Manzanillo, RPM Cuyutlán, RPM Tepalcates y RPM Colima y con el fin de evitar que se protejan los derechos de los trabajadores porteños por parte de su sindicato, la empresa ha entablado diálogos con un nuevo sindicato que quiere entrar a Manzanillo, que es el de Veracruz, el cual es liderado por Honorio Galván.

Explicó que el gerente anterior, Felipe de Jesús Larrañaga Pelayo, cuando estos remolcadores eran TMM, antes que los vendieran a la empresa chilena y otras personas siguen igualmente trabajando con los sudamericanos en la misma dirección que antes, mismos que anteriormente trabajaron en Lázaro Cárdenas en acuerdo con Honorio Galván, secretario general del sindicato de Veracruz, un sindicato que opera a favor de los intereses de esta empresa y no de los marineros.

Aseguró que a Felipe Larrañaga le pidió las copias firmadas de todos los contratos individuales y de sus renuncias y me los negó, diciéndome que no me iba a dar nada. También amenazó a los trabajadores que si no firmaban la renuncia de TMM, no firmaría con la nueva empresa. Díaz Aceves afirmó que las tres personas, que vienen de TMM, que siguen trabajando con los chilenos, son unos déspotas, que tratan mal al personal.

Señaló que “desde el año pasado firmamos los contratos con esa empresa. Nos reunimos en el Tapo de Ventanas con el representante de la empresa RPM, Jaime Romero, de nacionalidad ecuatoriano y me dijo Jaime, se las mando a tu abogado o yo a mi abogado, porque creía que era una persona honesta o sincera le dije: Tú envíaselos y es fecha que no me han entregado nada de los contratos que aún están en la Junta de Conciliación y Arbitraje”.

“El 10 de febrero nos reunimos en el Restaurante Café el representante de RPM, Jaime Romero; el secretario del Trabajo, Martín Villanueva Cárdenas y su servidor, hablando que se les debe dinero a los compañeros agremiados al sindicato, por los cuatro remolcadores del 2020, 2021 y 2022; este año el reparto de utilidades que él formalmente y en el contrato quedó asentado que sí se les va a dar. Quedó de darme los contratos así como estén, sin el sello de la JFCA, porque ya los requiero”.

Dijo que “si no quiere trabajar ya con mi sindicato, tienen que liquidarlo y a mí, Juan Manuel Díaz Aceves, secretario general, que trabajé más de 9 años y nunca falté a mi trabajo, ni tuve un reporte de algo relacionado a mis labores; estando a bordo, siempre cumplí con todas las normas de seguridad”.

“Yo prometo que si se liquida al sindicato que trabajó más de 29 años con remolcadores de TMM, les reparto la liquidación parte proporcional ahí mismo a mis agremiados, como debe ser”.

Agregó que “la empresa ha contratado a gente sin papeles, ellos mismos les dan dinero para que les refrenden, cuando a mí me dicen que todo el personal que requieren tiene que traer todos sus documentos en regla y si no, no contratan. Todos son unos déspotas con el personal; a los cocineros los traían manejando el winche, mantenimiento en cubierta y máquinas, Los jefes extranjeros se quieren pasar de lanza con el personal mexicano y eso no se vale”.

Por su parte, el líder del sindicato de Veracruz quiere meterse a Manzanillo en contubernio con esta empresa y ya se reunió con los compañeros en La Propela, lo cual ya se lo reclamé personalmente.