EN DESACUERDO ASOCIACIÓN GANADERA DE COMALA CON CONCESIONAR EL RASTRO

+Su líder, Agustín Valencia Salazar expuso que es obligación de los municipios contar con ese servicio, el cual no es un negocio

El presidente de la Asociación Ganadera Local de Comala, Agustín Valencia Salazar manifestó que no están de acuerdo con la idea de concesionar el rastro municipal del Pueblo Blanco, ya que –dijo-  no saben la calidad del servicio que se les brindaría.

Sostuvo que luego de la reunión con personal de la Coespris y el presidente municipal de Comala, José Donaldo Ricardo Zúñiga, en donde éste expuso la preocupación de las finanzas del municipio por el rastro, así como la posibilidad de concesionarlo, reiteró que aunque aún no hay nada concreto, se debe analizar detenidamente la propuesta.

Entrevistado al respecto, consideró que la reunión con las autoridades debió de haberse llevado a cabo desde que cerró la procesadora municipal de carne, pues el rastro de Comala atiende a productores de Colima, Villa de Álvarez y Coquimatlán.

Aclaró que es obligación de los municipios tener un rastro o servicio de matanza, por lo que acotó que no es un negocio.

El líder ganadero expuso que su preocupación es que comiencen a matar ganado sin factura, además de que haya matanzas clandestinas, con malas prácticas de higiene que deriven en un problema de salud pública.

Indicó que, en la asociación también les preocupa el abigeato, cuyo delito puede detonarse; en ese sentido, detalló que en 2020 se robaron entre 30 y 40 cabezas, y en lo que va del año, se tiene el dato de que a un solo ganadero le robaron 14 becerros y no hay respuesta de las autoridades.

Valencia Salazar manifestó que en Comala se cuenta con alrededor de 12 carnicerías establecidas en la cabecera municipal, aparte de las que existen en las comunidades.

Asimismo puntualizó que no hay condiciones de higiene que se requieren en el rastro de Comala, pero es mejor que matar en un traspatio, pues se cuenta con médicos sanitaristas que revisan las carnes, por lo que se garantiza que sean aptas para el consumo humano.

A diferencia de los rastros municipales, señaló que en la procesadora se contaba con más personal, por lo que la nómina detonó su quiebre, y  fue suspendido cuando iniciaba la pandemia, lo que –dijo- contribuyó a que se agravara más el problema de salud.

De la misma forma, consideró que en el municipio la nómina no representa un desequilibrio para las finanzas públicas, por lo que dijo que se puede mantener y evitar concesionarla.

Por ello, el presidente de la Asociación Ganadera pidió al presidente electo Felipe Michel, estudiar la situación y acercarse a los tablajeros para ver lo que se puede hacer para que el rastro municipal continúe ofreciendo su servicio.

Comentó también que se tiene la problemática de los animales de canal, cuya carne entra a la entidad y no cuenta con los estándares de calidad, por lo que exhortó al alcalde electo a revisar ese caso, concluyó.