HAY QUE PONER PROFESIONALES EN LOS CARGOS PÚBLICOS

Uno de los aspectos importantes, pero de mucha trascendencia, que se debe tomar en cuenta por esta nueva administración de gobierno que está por entrar el 1º. de noviembre, es que, quien ocupe los cargos públicos, deben ser personas profesionales, que sepan y tengan experiencia en desempeñar el cargo; pues la sociedad está esperando buenos resultados y una persona que no tiene experiencia en un trabajo, obviamente no los dará.

Hay que recordar, que los cargos públicos son para hacer una tarea de carácter social, muchos de ellos adquiridos mediante el voto popular, la gente confía en que su sufragio pondrá al mejor o a lo mejor para que la representen en el poder público, pero la persona elegida, tiene que responder a la confianza de la sociedad; ¿cómo?, Colocando personas profesionales en los cargos públicos para que le devuelvan en reciprocidad de responsabilidad pública, buenos resultados democráticos y que se les demuestre que su voto fue bien usado.

Los procesos electorales son para eso, para que la sociedad con derecho a voto elija a quienes consideren que nos representarán correctamente y que las decisiones que tomen, sean las más adecuadas para la sociedad; así está diseñado su sistema político, así está diseñado nuestro sistema democrático; por eso es que, es importante que, quienes hayan sido beneficiados con el voto popular en el pasado proceso electoral, tomen en cuenta que, la única forma de venerar ese voto social, es dando buenos resultados y esto solamente se logrará, al tomar buenas decisiones y llevar a los mejores y a las mejores a quienes ocupen los lugares donde se toman las decisiones y que éstas se hagan con el único objetivo de mejorar las condiciones de la social.

Hay una costumbre, que políticamente se toma, pero que debemos de abandonar, y es que, una vez viéndose beneficiado con el derecho de voto, se empiezan a llenar las instituciones públicas de titulares; que en muchos de los casos no tienen la experiencia, ni el perfil adecuado para ese cargo; normalmente más bien, obedece a un círculo de confianza de los tomadores de decisiones; esto es bien sabido, que en política es válido, pero detrás de todo esto, no se debe de olvidar, que el derecho más importante que tiene la sociedad en estos casos, es que, los beneficiados por el voto, sean recíprocos con ésta, y coloque a la gente con experiencia en los cargos públicos; que tengan los suficientes méritos y capacidades para hacer un buen trabajo.

En pleno siglo XXI, las exigencias de la sociedad hacia los gobiernos, es que les devuelva la confianza que han depositado sobre ellos y esto además es compatible con los sistemas democráticos y las obligaciones internacionales que el Estado mexicano ha manifestado respetar, así lo ha dicho en diferentes tratados internacionales en materia democracia, por eso es que, ante el inminente ingreso de la actual gobernadora en nuestra entidad federativa, tiene un reto fundamental, cambiar la estructura de hacer política y conformar a las instituciones única y exclusivamente con servidores públicos profesionales y con experiencia y además trabajar arduamente en el cambio de pensamiento de estos mismos y del poder público estatal, con el único objetivo de servir a la sociedad; ¿cómo lo sabremos? cuando el poder público transparente todo su funcionamiento para que la sociedad la pueda calificar. Estamos en las primeras dos décadas del siglo XXI, y las nuevas generaciones están obligadas a cambiar el rumbo de hacer política y que ésta sea únicamente en honor a la sociedad y de la humanidad.

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