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PRODUCTORES DE MAÍZ RETIRAN BLOQUEO EN JALISCO TRAS ACUERDO CON EL GOBIERNO FEDERAL

Tras dos días de bloqueos y protestas en diversas carreteras del país, el Gobierno de México alcanzó en la madrugada de este miércoles un acuerdo con los productores de maíz de Jalisco, Guanajuato y Michoacán, con el que se pondrá fin a las movilizaciones campesinas provocadas por la caída en los precios internacionales del grano.

Julio Berdegué, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, informó durante la Mañanera del Pueblo que el pacto contempla un apoyo de 950 pesos por tonelada de maíz, de los cuales 800 pesos serán aportados por el gobierno federal y 150 por los gobiernos estatales. Este esquema beneficiará a alrededor de 90 mil productores de El Bajío, principalmente aquellos con hasta 20 hectáreas de superficie sembrada.

Señaló el titular de la Sader que “alrededor de las 2:00s de la madrugada logramos un acuerdo con los liderazgos locales de productores”.

Precisó que la medida busca compensar la fuerte caída de los precios internacionales, que en lo que va del año acumulan una baja de 21% en pesos, los niveles más bajos desde 2017.

De acuerdo con Berdegué, el precio internacional del maíz ronda los 3,400 pesos por tonelada y aun con costos de transporte y logística, no cubre los costos de producción en México. Esta situación, explicó, se debe al exceso de oferta global, con una producción récord estimada en 1,286 millones de toneladas para 2025.

Como parte del acuerdo, el gobierno federal anunció la creación del Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado y Comercialización del Maíz, que permitirá definir precios de referencia antes de la siembra, promover acuerdos directos entre productores y compradores y garantizar reglas claras y un sustento jurídico transparente.

También se ampliará el programa de crédito “Cosechando Soberanía”, con una tasa de interés del 8.5% anual, dirigida a pequeños y medianos productores. Todos los beneficiarios contarán además con seguro agropecuario.

El acuerdo marca un respiro para el campo mexicano después de varios días de tensión y protestas, y abre la puerta a un nuevo esquema de comercialización que busca brindar estabilidad y certidumbre a uno de los cultivos más importantes del país.