VOLATILIDAD DE LAS FINANZAS DEL ESTADO

Por Ángel Durán

La inseguridad por la que atraviesan miles de familias colimenses que trabajan en la burocracia estatal, es de alto riesgo. Vemos como cada día otras instituciones públicas se manifiestan porque no se le pagan sus quincenas, enorme crisis financiera y volatilidad económica del Estado que, seguramente tiene años, pero hasta ahora está surgiendo al público estos malos manejos.

Por supuesto que, el tiempo que queda de la actual administración, será un dilema para quienes trabajan y dependen económicamente del presupuesto, que siempre indebidamente a manejado el ejecutivo del Estado, ahora más que nunca, debemos saber que es un error que, así siga, necesitamos cambiar que, ya no lo administre él, pues de lo contrario, se corre el riesgo de la paralización de toda función pública.

Hoy se debe aprovechar este ejemplo para reflexionar, que la mejor forma de mantener finanzas sanas, es tener instituciones que, de verdad, hagan un equilibrio administrativo entre los tres poderes del Estado, pero principalmente que cuando se trata de reparto presupuestal para el funcionamiento del Estado, debe haber mecanismos que eviten este tipo de riesgos.

Estamos frente a un hecho histórico que puede ayudar para que en el futuro esto no vuelva a ocurrir, ¿cómo lo haríamos? Pues algo muy seguro, como lo que hace cualquier empresa privada o cualquier administrador organizado, responsable y con una visión de reparto equitativo en las funciones de una empresa, una institución o un Estado; el presupuesto que le llega, es para hacer funcionar todo un sistema y se tendrá que administrar correctamente el tema financiero, si se logra hacer una buena administración, seguramente tendrá que verse el saneamiento de las finanzas, pero si hay un desorden en éstas, el colapso institucional se verá reflejado de inmediato.

Lo ocurrido en el Estado, es que, por años se vino solapando la mala organización de las administraciones estatales y como bola de nieve, se fue acumulando la deuda estatal, al final de cada periodo de gobierno, se dejaba cada vez más impagable, llegaba el nuevo y seguía igual sin corregir ni prevenir, hasta que se rompió el vaso de cristal, ya no aguantó más la liga.

Ahora que hay una transición, de un gobierno estatal a otro de administración opositora, ya no se tuvo la facilidad de llegar a esos acuerdos, que anteriormente se daban sin ningún problema, por eso es que, el actual ejecutivo se declara sin dinero para cumplir compromisos en los últimos meses de su administración; lamentable, pero eso es nuestra realidad, aquí el problema es que, miles de familias colimenses están saliendo perjudicadas.

La forma para evitar estos sufrimientos en el futuro, como sociedad, debemos de tomar cartas en el asunto; por un lado, que la sociedad sea más crítica y exija mayor transparencia de las funciones públicas y más, cuando se trata del dinero del pueblo y en segundo lugar, conglomerados como la burocracia colimense y más cuando están agremiados con líderes sindicales que fácilmente pueden hacerse escuchar; pues, en estos casos, se debiera de trabajar en la unión y luchar por la seguridad de su salario sin riesgo.

La causa es muy noble y el perjuicio es en contra de la sociedad, eso es lo que se ocupa para que, ambos avancen en la defensa de sus derechos, ojalá la sociedad abra los ojos y vea que mientras exista silencio, por los atropellos, tarde que temprano, seguirán en lo individual, siendo víctimas de la violación a sus derechos laborales.

Es tiempo también, que empecemos una cultura de respeto a los derechos humanos y esto incluye, que se debe identificar a los responsables y evitar que estas conductas queden impunes. ww.angelduran.com