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APOYA AGRICULTURA A 44 MIL PRODUCTORES DE ZONAS MARGINADAS CON PROYECTOS DE DESARROLLO TERRITORIAL

•El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, dijo que a través de los Proyectos de Desarrollo Territorial (Prodeter) se detonaron 405 proyectos  de inversión en integración económica de cadenas productivas.

•El representante en México del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ernesto Hugo Stein, resaltó que las cooperativas, asociaciones de productores o empresas ancla son necesarias para conectar los productos en las cadenas de valor y suministro, a mercados con demanda comercial.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural apoya a más de 44 mil productores de pequeña escala inscritos en 232 Proyectos de Desarrollo Territorial (Prodeter), a través de 405 proyectos de inversión para integrarlos a las cadenas productivas, darles valor agregado a sus productos y mejorar sus ingresos, en beneficio de sus comunidades.

Al inaugurar el taller virtual: “Fortalecimiento de Capacidades de Gestión Empresarial, Comercial y Financiera de los Proyectos de Desarrollo Territorial (Prodeter)”, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, resaltó que este curso está dirigido a 331 grupos de productores de unidades de producción familiar que participaron en proyectos de inversión para fortalecer su integración económica a cadenas productivas de maíz nativo, café, frijol, frutales, lechería familiar, bovino de carne, apicultura, caprinos y tilapia, entre otros.

El objetivo central, dijo, es fortalecer a los agricultores y campesinos de las poblaciones más pobres, con el establecimiento de proyectos y desarrollo de capacidades, gestión de riesgos y vinculación con instituciones financieras, con el objetivo de garantizar la autosuficiencia y seguridad alimentaria en el país.

Villalobos Arámbula explicó que con esta iniciativa del Gobierno de México se proporciona acompañamiento a unidades de producción familiar en la apertura de pequeñas empresas que les permitan ofrecer valor agregado, reducir costos de producción e incrementar el ingreso en sus comunidades.

Indicó que los 331 grupos que establecieron proyectos de desarrollo territorial tendrán conocimientos en abasto de insumos, acopio, comercialización, servicios de maquinaria, transformación y servicios de intermediación financiera.

El titular de Agricultura subrayó la importancia de la colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la capacitación de productores en este taller, con el fin de asegurar el éxito de estas pequeñas unidades productivas.

El representante en México del BID, Ernesto Hugo Stein, indicó que la institución ha desarrollado una visión 2025, enfocada en responder a los retos en los rubros social y económico de la región.

Esto, abundó, a través de incentivar la cooperación y sentar las bases de un crecimiento sostenible e inclusivo en la reactivación productiva del sector agroalimentario, invertir en cadenas de valor y en el acceso al financiamiento.

Apuntó que la capacitación es una de las herramientas claves en el éxito de la ejecución de proyectos y coadyuva al desarrollo territorial, a través de la gestión de negocios en el sector rural.

Aseguró que las cooperativas, asociaciones de productores o empresas ancla son necesarias para conectar los productos en las cadenas de valor y suministro, a mercados con demanda comercial, y reconoció el esfuerzo de la Secretaría de Agricultura para llevar capacitación y desarrollo a las comunidades rurales.

El coordinador general de Desarrollo Rural, Salvador Fernández Rivera, apuntó que estas iniciativas son producto de la colaboración entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el BID, y están dirigidas a 331 grupos de productores que recibieron apoyos del Componente Integración Económica de las Cadenas Productivas del Programa de Desarrollo Rural en 2019.

Precisó que el taller tiene como objetivos fortalecer las capacidades de gestión financiera en las Unidades de Producción Familiar (UPF), el acceso a créditos para capital de trabajo, gastos de insumos, acopio, uso de sistemas de contabilidad empresarial y de negocios, así como mejorar las capacidades de comercialización y venta de productos.