EL PRESIDENTE RUMBO AL 2024 – ANÁLISIS POLÍTICO

Por Abel González Sánchez

El triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador, hoy presidente del país cumple tres años, logró lo más difícil en su primera etapa dice su equipo y aunque aún hay pendientes de resolver en la segunda etapa en materia de seguridad, combate a la corrupción e impunidad, su gobierno se reorganizará para dejar su precedente histórico y sentar las bases del cambio político y social verdadero, en la economía y la salud no van tan mal a pesar de la pandemia, señalaron los miembros de su gabinete, quienes se prepararán para consolidar a la 4T y el proyecto del 2024.

Si recordamos el 1 de julio de 2018, Andrés Manuel López Obrador abarrotó las urnas en el país con una victoria sin precedentes y el sistema político mexicano cayó al suelo al no ganar ninguno de los partidos que tradicionalmente habían gobernado el país, entre el PRI y la derecha del PAN. Por primera vez un candidato de la izquierda y curtido en los mítines llegó al poder del país de habla hispana más grande del mundo, la segunda economía de América Latina.

A sus 64 años tomó la presidencia, después de una larga e histórica lucha política y social, López Obrador logró convencer hace tres años a millones de nuevos votantes principalmente de las clases medias y del norte del país, que le habían dado la espalda. Con más de 30 millones de votos, mientras que Peña Nieto logró 19 millones, también el pueblo de México ya estaba harto de tantas promesas incumplidas y observar la persecución a casi 23 ex gobernadores y gobernadores del PRI y PAN por corrupción, sus enfrentamientos internos eran parte de su autodestrucción.

EL CAMBIO EN GOBERNACIÓN La ex ministra Olga Cordero quien llegó a la Secretaría de Gobernación con López Obrador despertó las esperanzas de una nueva operación política nacional diferente, pues se reconoce que es una mujer talentosa, inteligente y liberal, sin embargo no trascendió mucho por el esquema institucional y porque la dependencia prácticamente fue desmantelada en los últimos sexenios, necesitan reorganizarla y darle mayor presencia en las entidades.

En su cuenta de Twitter López Obrador señaló; “He invitado para que ocupe el cargo de secretario de Gobernación a mi paisano, amigo y compañero entrañable Adán Augusto López Hernández, gobernador de Tabasco, le pido a mis paisanos que se le permita a Adán venir a ayudarme para terminar de consolidar el proceso de transformación de México”. Esto tiene lógica política pues Tabasco es su tierra natal y el gobernador de esa entidad trae el control político del estado y ganó la gubernatura por Morena, además es su amigo y con tablas, para cerrar filas en esta segunda etapa del gobierno federal. El proyecto principal es la sucesión presidencial para el 2024

Es necesario por el bien del país que se reorganice la administración federal para que ese cambio -que todavía seguimos esperando- sea mejor sentido en la escomía social y popular, pues las delegaciones federales siguen sin titulares oficiales, la mayoría son encargados de los despachos y hay descoordinación. En Colima, López Obrador al menos logró el paso libre en la caseta de cobro a los vehículos con placas de Colima por la cuatro carriles, lo que ningún ex presidente del país pudo lograr por muchos años, y muchos ex legisladores federales ganaron campañas con esos compromisos, pues es muy claro que el contrato original de la empresa que cobra la cuota a los vehículos por esta carretera, como las hay en otras muchas más en el país, ya venció y las prórrogas no han sido justificadas con claridad, honestidad y pareciera que la corrupción no ha terminado ni se ha combatido en muchos rubros, pero esperemos a que el presidente se reorganice en esta segunda etapa de su gobierno federal, para valorar mejor el 2024.