PRISIÓN PREVENTIVA OFICIOSA. ESTRATEGIA FALLIDA – ASFÁLEIA

Por: Jorge Virgen.

En otras ocasiones hemos hablado del error de diagnóstico, ese que tiene que ver fundamentalmente con la toma de decisiones a partir de una premisa falsa, un mal estudio o mal diagnóstico situacional, pero que para la clase política en turno no significa nada, todo aquel que llega a ocupar un puesto público del cual depende la seguridad de la población realizan un chek list de cosas a cambiar y parece que lo primer en la lista es terminar lo construido por su antecesor, sin un análisis pertinente que asegure que todo lo llevado a cabo era en realidad tan malo o si lo antes hecho, solo requiere de ajustes, es un tema de continuidad, sin importar los colores o partidos.

Comento lo anterior porque una de las promesas de campaña del Presidente de la República fue combatir la inseguridad y para ello, parte de la estrategia, fue precisamente aumentar el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva, con toda la intención de que este tipo de conductas antisociales catalogadas en el Código Nacional de Procedimientos Penales, disminuyeran los índices delictivos de ciertos delitos, que ya venían a la alza.

No fue así, destacó tres de los delitos donde se decreta la medida cautelar y al contrario de ir a la baja, parece que va en aumento en forma desproporcionada; Contra la salud, previsto en los artículos 194, 195, 196 Ter, 197, párrafo primero y 198, parte primera del párrafo tercero, Robo a casa habitación, previsto en el artículo 381 Bis y Robo al transporte de carga, en cualquiera de sus modalidades, previsto en los artículos 376 Ter y 381, fracción XVII, del mismo CNPP.

Esto nos lleva a pensar, de donde surge la idea del ejecutivo para reformar el CNPP, para que la prisión preventiva oficiosa se decrete de oficio en ciertos delitos, esta determinación a 3 años de la llegada del nuevo gobierno, ¿es realmente pertinente?, ¿se puede por decreto disminuir las índices de violencia en el país?, ¿qué otros datos se necesitan para cambiar la estrategia?.

Por lo pronto al ciudadano de a pie, nos toca seguir lidiando con las inseguridad que se vive en la entidad, porque el tema no solamente son los homicidios y los ataques con armas o quema de vehículos a los que hemos estado expuestos la ciudadanía, a esto se une la inseguridad a la alza en los delitos patrimoniales, como robo a comercio, casa habitación, vehículo, etc., que han venido también creciendo, puesto que el actual escenario donde cárteles se disputan el control de la plaza, es el escenario ideal para que la delincuencia común haga de las suyas, puesto que la respuesta de las autoridades ha sido tibia, eso genera un clima favorable para la delincuencia.